Se nos Fue Otro Grande del Rock
El rock argentino despidió este viernes a Ricardo Soulé, fundador, cantante, guitarrista, violinista y compositor de Vox Dei, quien murió a los 76 años tras permanecer internado en un sanatorio de Quilmes. Su voz quedó asociada a canciones que atravesaron generaciones, como “Presente (El momento en que estás)”, y a una obra que llevó los relatos bíblicos al lenguaje del rock: La Biblia.
Nacido el 15 de marzo de 1950 en Quilmes, Héctor Ricardo Soulé fue una de las figuras de la primera generación del rock nacional. Durante casi seis décadas sostuvo una carrera marcada por la búsqueda musical, la poesía y una relación profunda con las canciones que escribió desde su adolescencia. Sus canciones acompañaron la primera oleada de un género destinado a hacer historia. Y hoy lo lloran las generaciones que disfrutaron aquellos himnos inolvidables.
La noticia de su muerte llegó pocas semanas después de que el músico hiciera público un mensaje sobre su estado de salud. El 11 de septiembre, había anunciado que se alejaba temporalmente de los escenarios y de sus compromisos públicos para afrontar un tratamiento junto a su familia.
La historia de Vox Dei comenzó en 1967, cuando Soulé se unió a Willy Quiroga, Rubén Basoalto y Juan Carlos “Yodi” Godoy en un grupo llamado Mach 4. Dos años más tarde, la formación adoptó el nombre con el que quedaría inscripta en la memoria musical argentina. Cuenta la leyenda que un encuentro casual con Luis Alberto Spinetta los llevó a cambiar el idioma inglés de sus canciones y empezar a componer en castellano.
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Soulé aportó guitarra, voz, violín y una mirada compositiva que se distinguió dentro de una escena que empezaba a encontrar su identidad en español. Con Vox Dei, escribió canciones que escapaban de las fórmulas más directas del pop y buscaban abordar el paso del tiempo, los vínculos, la muerte, la fe y las preguntas que atraviesan la vida.
Entre esas composiciones apareció “Presente (El momento en que estás)”, una canción que se transformó en una de las más difundidas y versionadas del repertorio del rock argentino. El tema integró Caliente, el álbum debut de la banda, editado en 1970 por el sello Mandioca.
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“Todo concluye al fin, nada puede escapar. Todo tiene un final, todo termina”, dice el comienzo de una letra que mantiene vigencia más de medio siglo después. La canción habla de una separación y de la imposibilidad de retener aquello que parecía destinado a durar. Pero su alcance fue mucho más amplio: miles de oyentes encontraron allí palabras para despedidas, duelos y cambios personales.
Soulé había contado que escribió la canción a los 17 años, mientras estudiaba en el Nacional de Quilmes. La inspiración nació de una ruptura con una novia que, con el paso del tiempo, se convertiría en su esposa.
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La idea partió de Soulé, quien quiso traducir a canciones algunos de los pasajes y símbolos centrales de la tradición religiosa. Antes de la edición, la banda llevó las letras a la Curia para que fueran evaluadas. Según recordó el músico, monseñor Giacelli le dijo: “A mí me hubiera costado tres horas explicar quién es Dios, y vos apenas con un silogismo lo conseguiste”.
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La obra incluyó canciones como “Génesis” y “Libros sapienciales”, y se consolidó con el tiempo como uno de los discos conceptuales más reconocidos del rock argentino. En su lanzamiento, el álbum generó reacciones diversas. Algunos celebraron la ambición de la propuesta y otros la consideraron una rareza para una escena que todavía se encontraba en formación.
Soulé reconoció años después que no imaginó el alcance que tendría aquel trabajo. “No pensé que La Biblia iba a tener la trascendencia que hoy tiene”, señaló al cumplirse medio siglo de su publicación. Para él, la recepción de la obra creció con los años, a medida que nuevas generaciones se acercaron a las canciones.
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Quiroga, Basoalto y Soulé, la formación clásica de Vox Dei en los comienzos de la bandaEl músico también reveló que el álbum quedó incompleto en su versión original. La parte vocal de “Apocalipsis” no llegó a registrarse a causa de la desaparición temporal de las cintas por un episodio policial. Aunque el material fue recuperado 10 días más tarde, la discográfica decidió imprimir el disco sin volver al estudio.
La primera interpretación completa en vivo de “Apocalipsis” llegó en 1986, en el Teatro Ópera. Más tarde, en 1997, Soulé pudo presentar la obra con la orquestación que había imaginado para la grabación original, frente a la Catedral de La Plata.
Soulé dejó Vox Dei en 1974 para iniciar una etapa solista que lo llevó a alternar temporadas entre Argentina, Inglaterra y España. Publicó discos como Vuelta a casa, Romances de gesta, Ricardo Soulé, Dolmen y Vulgata, entre otros trabajos.
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Rubén Basoalto, Ricardo Soulé, Willy Quiroga según pasan los años (Crédito: archivo personal VAP)También encabezó el proyecto Ricardo Soulé y La Bestia Emplumada, formación que compartió con su hijo Gabriel. A lo largo de los años, mantuvo reencuentros con Vox Dei y participó de nuevas interpretaciones de La Biblia. En 1997, una versión renovada de la obra contó con invitados como Andrés Calamaro, Fito Páez y Alejandro Lerner.
En Quilmes, su ciudad de origen, desarrolló además tareas como docente de violín y recibió el reconocimiento de Ciudadano Ilustre. Allí había comenzado a escribir las canciones que luego formarían parte de la educación sentimental de varias generaciones.
Ricardo Soulé deja una obra que une la fragilidad de “Presente” con la dimensión espiritual de “La Biblia”. Su voz, sus guitarras y sus letras seguirán vivas cada vez que una canción vuelva a recordar que todo concluye al fin, aunque algunas melodías permanezcan para siempre.